Crea cuentas infantiles diferenciadas, ajustando contenidos, notificaciones y contactos permitidos. Explica los porqués detrás de cada ajuste, invita a preguntar y a contar dudas. Usa listas blancas temporales para proyectos escolares y revisa historiales juntos, celebrando decisiones seguras y aprendiendo cuando algo inquieta.
Configura avisos sobre instalaciones nuevas, intentos de acceder a webs adultas o tiempos inusuales de uso. En vez de castigos automáticos, agenda charlas breves y respetuosas. Refuerza la confianza premiando la sinceridad, y enseña a reportar fraudes, suplantaciones o ciberacoso sin miedo ni vergüenza.